Centro Histórico de Quito

Centro Histórico de Quito

Quito, la capital del Ecuador, es una ciudad que realmente merece ser visitada. Cuenta con un sinnúmero de atractivos producto de su desarrollo histórico, social y cultural. De hecho, la ciudad fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1978. Entre sus múltiples encantos, Quito posee el centro histórico más grande de Sudamérica y uno de los mejores conservados en su clase. Por ese motivo, en esta nota te invitamos a conocer un poco más acerca de los tesoros del Centro Histórico de Quito.

Foto de portada por: Instagram @ecuadorentusojos

 

En el Centro Histórico de Quito, es posible ver una multiplicidad de iglesias, conventos y demás edificios religiosos en los que se refleja la fusión y mixtura de las culturas indígenas y europeas. Una de las iglesias más insignes del Centro Histórico de Quito, es la Iglesia de la Compañía de Jesús, que por su arquitectura barroca y su ornamentación interna, totalmente cubierta con láminas de oro, siempre deja maravillados a quienes la visitan. Otro sitio icónico del Centro Histórico de Quito, es la iglesia y convento de San Francisco, mismos que se levantan frente a la plaza del mismo nombre. La iglesia constituye una verdadera obra arquitectónica con más de 150 años de construcción.

Iglesia de La Compañía de Jesús

Foto por: Santiago Endara – breaktime

Otro maravilloso sitio que debe ser visitado en el Centro Histórico de Quito es la Basílica del Voto Nacional, una iglesia de estilo neogótico. Es posible subir a sus torres y disfrutar de una de las vistas más privilegiadas de la ciudad. Muchas personas inician el recorrido por el Centro Histórico de Quito desde la Basílica del Voto Nacional, un gran abrebocas antes de adentrarse en este fantástico lugar.

Basílica del Voto Nacional

Foto por: Deutsch – hbieser

Otro lugar que debe ser visitado necesariamente es la Plaza de la Independencia o Plaza Grande, en donde se encuentra el Palacio de Carondelet (Palacio Presidencial) y la Catedral Primada de Quito (Catedral Metropolitana de Quito), ubicados en la calle García Moreno. En esta zona, existen además una serie de comercios, restaurantes y tiendas de todo tipo.

Plaza Grande

Foto por: Instagram @andreabakacs

Quito detenta una serie de museos y centros culturales, de ahí que se recomienda visitar especialmente el conocido Museo de la Ciudad, el Museo de Arte Precolombino Casa del Alabado y el Centro Cultural Metropolitano. Estos espacios se convierten en puertas abiertas para conocer el arte y la historia de la ciudad y del país.

Centro Cultural Metropolitano

Foto por: Instagram @louhaw

Una de las vistas más privilegiadas de la ciudad puede ser disfrutada desde la loma de El Panecillo. Desde el mirador de El Panecillo, es posible gozar de una perspectiva de 360° y ver el Centro Histórico y el sur de la ciudad, y también se puede admirar el norte a lo lejos.

Foto por: Deutsch – hbieser

Y si te preguntas cómo disfrutar del ambiente del Centro Histórico de Quito en toda su expresión, se recomienda hospedarse en alguno de los múltiples hoteles, hoteles boutique y hostales de la zona. La experiencia de hospedarse en uno de estos sitios es simplemente inigualable ya que te sentirás integrado a las dinámicas del lugar.

Foto por: Elijah Lovkoff – skylark

Descubre la riqueza cultural y arquitectónica de Quito, por medio del Quito City Tour de Quito Tour Bus. Tendrás la oportunidad de realizar un fantástico recorrido a través del maravilloso Centro Histórico de Quito, a bordo del único bus de dos pisos de la ciudad. De manera sencilla, segura y divertida podrás conocer los destinos más icónicos y representativos de Quito. Además, por medio de su sistema Hop On – Hop Off podrás subir y bajar en nuestras paradas establecidas y durante el recorrido estarás acompañado de un operador bilingüe (Inglés – Español) que te proporcionará toda la información que requieras para que tu visita al Centro Histórico de Quito sea simplemente inolvidable.

No dejes de recorrer esta joya histórica de la nación, la cual merece ser disfrutada y apreciada.